Catorce de marzo del sesenta y cuatro, ocho de la mañana salida de Lacena en autobús, hasta Córdoba, a Córdoba llegamos sobre las diez y treinta, todo el día en la estación de Renté, hasta las veinte y una horas, que subimos al tren expreso de Málaga a Barcelona, iba lleno total y en los pasillos , sentados en las maletas, hicimos el viaje a Barcelona que llegamos a las quince horas del día quince, allí en la Estación de Francia, esperamos a otro tren que salia a las 22,00 horas para Por-Bo, y Cervere donde pasamos la frontera y la aduana, y cojamos un tren para Lion y Ginebra, donde llegamos a las nueve de la mañana del día dieciséis, pasamos la aduana, y entramos en Suiza, hacia un frió enorme, pues mi amigo y yo, llevamos puesto un jersey y calzados con unos zapatos bajos de muy mala calidad, de la estación nos llevaron a un Centro medico, y a pasar reconocimiento, y de eso dependía que te dejaran entrar o no, por fin sobre las catorce horas nos dieron los resultados, favorables y de nuevo fuimos a la Estación para cojer un tren , que nos llevaría hasta Lucerna, donde llegamos sobre las veinte horas..........
Ya en la Estación mi amigo y yo, comimos algo de los bocadillos que aun nos quedaban, y con mucho frió, y la calle con bastante nieve, cogimos nuestra maleta en la mano y nos orientamos para ir al Hotel de la Peix, donde llevábamos contratos para trabajar, cruzamos el puente existente entre la estación y la parte norte de la Ciudad, y por fin llegamos al Hotel, nos reciben bien, hablándonos en Italiano, y nos dice el que decía ser el dueño, que solo uno trabajaria, su Hotel, y que otro al día siguiente halaría para que fuese a otro Hotel a trabajar, nos subieron a la tercera planta y nos dieron una habitación, la no, treinta con dos camas y nos quedamos solos mi amigo y yo, y nos preguntamos si habría valido la pena, lo que había hecho para ahora estar cada uno en un sitio distinto, ya estábamos rendidos y arrepentidos , pero había que seguir adelante y nos preguntamos, quien de los dos se iba quedar en aquel Hotel, y sin pensarlo digo a mi amigo vamos a echarlo a suerte, y el que le toque se queda aquí, y el otro al otro Hotel de acuerdo así lo hicimos y me toco a mi quedarme, y así nos acostamos en una cama tras tres días de viaje.---------------------------------------
LACENA A VEINTE Y TRES DE NOVIEMBRE DEL DOS MIL OCHO.
No hay comentarios:
Publicar un comentario