miércoles, 11 de enero de 2012

Amaneciendo.

Amaneciendo, llegamos al Muriano, en plena Sierra Morena, lluvia en aquella etapa no existían pabellones, bajo una encina nos dieron un café, o agua sucia y una porta de arina de pan, y corriendo a formar, nos hacen entrega de una tienda de campaña, para treinta soldados, y un cuarto de hora para montarla. el sitio que nos toco tenia un palmo de agua sobre la tierra, las corcho netas de paja se mojaban, buscamos matorros y ramas de arboles para poner bajo la corcho neta, y así empezó el periodo de instrucción, todo muy militar, y se asumía pensando que eso era ser un buen español y buen militar, hasta el día que juramos derramar hasta la ultima gota de sangre, si la patria así nos lo pedía...............................
Después, llegaron las maniobras las marchas nocturnas, los toques de Retretas los desfiles militares, y que apesar de lo duro que era a mi me gustaba, por lo que fui seleccionado para formar parte de la compañía de honores, que era la encargada, de ir a todas partes donde , por el motivo que fuese había que rendir honores, así fuimos a Sevilla, al desfile de la Victoria, a Huelva a Córdoba capital, donde el pequeña jo de Franco nos paso revista, mientras nosotros con armas presentes.---------------------------
Cuantos recuerdos y cuantas anepdotas, y cuantas historias diferentes, desde el que se desvanecia y caia al suelo desplomado, hasta el que por no guardar la computura, recibia fuertes tortazos, y pelados al cerro, hoy seria imcreible que nuestros jovenes resistieran, las umillaciones de aquellos alnafabetos, que les daban unos galones y se sentian los dueños, para castigar, arrestar y pegar.,,,,,
Así, llego el quince de Julio del mil novecientos sesentaitres, y nos licenciaron días antes nos dicen que para donde queríamos el pasaje, era el billete, para trasladarnos al lugar de donde cada uno había fijado su residencia, nos entregan, las cartillas militares, y el pasaje personal a cada uno, pero a continuación nos dan un sermón, que eramos reservas y que en cualquier momento podríamos ser llamados a filas, así se asumía, y salimos gritando con la verde en las manos, y todos muy contentos, cuando los mas amigos empezamos a separarnos, y ya solos cada uno con dirección a su domicilio empezó, otro calvario para mi, y pienso y ahora que donde voy, el trabajo escaseaba, yo lo sabia y sentí tristeza, quería ir para Asturias a las Minas, a Barcelona, mi cabeza empezó a no fijar las determinaciones, aveces , pensaba una cosa y otras la distinta, así llegue a casa, y mi madre al verme, ella loca de contenta por que ya estaba lisenciado, pronto noto en mi algo que me preocupaba, y sin reparos me pregunta hijo que te pasa, nada mama,, solo pienso que voy hacer mañana, me consuela como pudo y me dice ya sadra algo, no te preocupes, fue tan bonito que le di un beso, que casi nunca lo hacia,.......................
Lacena a veinte y uno de Noviembre del Dos Mil Ocho..................

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