Dia cinco de enero del sesenta y cinco, salida para españa, con la maleta llena de mas ropa y algunos regalos y en un bolsillo, que me hice en los calsonsillos, quinientas mil pesetas, de las de aquellos tiempos era una fortuna, asi hicimos el mismo camino de vuelta y solo con menos incombinientes, solo el la frontera la policia y la guardia civil, nos abria las maletas y parecian salvajes, buscando algo para ellos quedarse con lo que traias tabaco o botellas de licor, era terrible te trataban, como ganado, asi hicimos el recorrido en tren hasta cordoba y de cordoba a Lucena sin ningun problema, la cara de mi madre era un gozo verla lloraba de alegria y mis hermanas como mi padre, asi al dia siguiente fui a ver la chica, que habia dejado triste cuando me fui, y le llevaba, un regalito y fue bonito recuerdo que fui a verla en bici, doce kilotres de distancia, y llovia llegue casi mojado, me seque en el fuego de la cocina, mientras hablaba con ella, su madre entraba y salia, lo normal de aquellos tiempos, ya de noche sobre las diez, otra vez con la bici, y habia que pasar por un camino en medio de una deheza, la deheza de los Dabalos y el camino estaba aquella noche imbadido por una manada de reses bravas y de carne, asi que con mi bici al hombro, tube que dar un rodeo , para poder pasar, ---------------------
Coji la carretera y iba tan nervioso o asustado, que en la curba del klm. doce me sali y cay sobre el talud y me llene de barro, pero pude continuar, y llegue a casa, y seguia yo pensando que era un problema el ir a ver a Manoli, asi que no fui hasta el domingo por la tarde, para poder volber de dia, y asi se lo dije y la verdad, no le gusto mucho, en las vaciones la vi tres veces, y le dije que volbia a Suiza, y me dijo que por que me iba , y que si me iba era por que no la queria, le dije que queria ganar para una casa, y nos despedimos con, hasta pronto escribeme, y me marche, un dia mas en casa con la familia, y arreglando algunos papeles, yo le habia dado el dinero a mi padre y me dijo , que me hiciera una cuenta que el me dejaba, cien mil pestas de las que le habia dado, y que todo lo que gara en a delante, que para mi, asi lo hicimos, y el vente y nueve de enero, de nuevo, volbi, para Suiza mi amigo Antonio se quedo un mes mas, y se caso y se volbio con su mujer a suiza, donde ya nos veiamos menos y mas tarde en tarde......
LUCENA A VEINTE Y NUEVE DE NOVIEMBRE DEL DOS MIL OCHO.
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